Impacto ambiental en la construcción

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La industria de la construcción es responsable de aproximadamente el 23% de la contaminación del aire, el 40% de la contaminación del agua potable y contribuye al 50% de los residuos depositados en vertederos.

En el ámbito de la construcción, es esencial considerar que:

  1. Se requieren más de 2 toneladas de materias primas por cada metro cuadrado de vivienda construida.
  2. La energía utilizada en la fabricación de los materiales que conforman una vivienda puede representar cerca de un tercio del consumo energético de una familia en un lapso de 50 años.
  3. La generación de residuos de construcción y demolición supera una tonelada por habitante al año.

3 áreas clave para reducir el impacto ambiental en el sector de la construcción

 

  1. Controlar el consumo de recursos.
  2. Reducir las emisiones contaminantes.
  3. Minimizar y gestionar adecuadamente los residuos generados durante el proceso de construcción.

No obstante, para alcanzar nuestro objetivo de progreso sin dañar el planeta, es esencial:

      • Contar con la colaboración de todos los actores involucrados en las distintas etapas del ciclo de vida de una obra de construcción, desde la extracción de materias primas hasta la demolición de un edificio. Si cada uno asume su responsabilidad, podremos implementar estrategias para prevenir y minimizar el impacto ambiental.
      • Considerar los residuos como recursos aprovechables, reciclándolos o reutilizándolos y reintegrándolos al proceso productivo, siguiendo una lógica similar a los ciclos naturales.

Recursos naturales que se necesitan en construcción

 

Materiales

En la construcción, la utilización de recursos naturales es significativa. Por ejemplo, más de la mitad de las 2 toneladas de material requeridas por metro cuadrado de vivienda son áridos. Esto es curioso, ya que los residuos de construcción y demolición están mayormente compuestos por material pétreo.

Para contribuir positivamente:

      • Realizar demoliciones siguiendo principios de deconstrucción.
      • Optimizar el uso de materiales al máximo.
      • Reutilizar los remanentes de construcción siempre que sea viable.
      • Reciclar los materiales pétreos y usarlos nuevamente en otras obras, como subbases en proyectos de urbanización o como material drenante.

Agua

En el ahorro de agua durante el proceso constructivo:

      • Evitar el desperdicio de materiales, ya que su fabricación implica un alto consumo de agua.
      • Actuar con responsabilidad en operaciones que requieran agua, como fabricación de hormigón, morteros, curado de estructuras, limpieza del equipo, entre otros.
      • Promover el uso eficiente del agua, consumiendo solo la cantidad necesaria.

Energía

La producción de energía es crucial para el desarrollo económico, pero presenta desafíos:

      • La dificultad de generar suficiente energía para mantener el nivel de confort y el estilo de vida actual.
      • La preocupación ambiental vinculada a la generación de energía. Gran parte de la energía proviene de recursos no renovables (gas, petróleo, carbón) que emiten CO₂, contribuyendo al efecto invernadero y al calentamiento global.

Para abordar esto:

      • Explorar alternativas energéticas más sostenibles.
      • Adoptar prácticas de eficiencia energética en la construcción y en la vida diaria.
      • Concientizar sobre el impacto ambiental asociado a la producción de energía no renovable.

Emisiones al aire, al agua y al suelo

 

Aire

En cuanto a las emisiones al aire, diversas fuentes pueden perturbar el equilibrio del medio ambiente y la salud de los seres vivos al añadir gases dañinos a la atmósfera, incrementar partículas en suspensión y compuestos orgánicos volátiles, o elevar niveles de ruido.

Desde nuestro puesto de trabajo, podemos:

      • Elegir productos menos dañinos para el ambiente y la salud, como pinturas naturales o con etiquetados ecológicos.
      • Utilizar vehículos y maquinaria eficientes y mantenerlos adecuadamente.
      • Trabajar en espacios ventilados, usar sistemas de aspiración y protección cuando sea necesario, y regar áreas para evitar el polvo.

Agua

Las emisiones al agua suelen originarse en tareas de limpieza y vertidos de productos peligrosos, afectando el ciclo del agua y la calidad del entorno.

Desde nuestro puesto de trabajo, podemos:

      • Controlar y minimizar vertidos, optando por métodos de depuración de partículas sólidas.
      • Subcontratar a empresas que gestionen los residuos de forma responsable.

 

Suelo

Las sustancias contaminantes en el suelo pueden desequilibrar su orden natural y afectar la regeneración de vegetación y aguas subterráneas.

Desde nuestro puesto de trabajo, podemos:

      • Controlar y reducir vertidos que puedan dañar el suelo y su capacidad de regeneración.
      • Conectar sanitarios provisionales a sistemas de saneamiento o usar empresas con sistemas de depuración específicos.

 

El compromiso de cada uno de nosotros, desde nuestro rol en el sector de la construcción, es fundamental para preservar el medio ambiente y reducir el impacto negativo de nuestras actividades.

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