Certificación WELL y la calidad del agua

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El certificado WELL ofrece ventajas significativas para la gestión del agua, como el control de la calidad a lo largo de la vida útil de la construcción, la sencillez de cumplimiento de los requisitos en zonas desarrolladas con conexión a un sistema de abastecimiento moderno, y la especificación clara y detallada de los requisitos. Además, es posible obtener el certificado junto con otro de sostenibilidad, como EDGE o LEED, de manera complementaria.

 

Sin embargo, el sistema de asesores, certificadores, empresas autorizadas, diferentes esquemas y versiones, puede resultar confuso y difícil de entender al principio. Para ello es aconsejable contar con un experto en el tema, como un Asesor WELL AP o una consultoría sostenible, que guiarán al usuario a través de los diferentes apartados.

 

¿De qué trata la categoría de Calidad del agua?

 

La certificación WELL tiene 10 categorías, una de ellas trata sobre la calidad del agua. Dependiendo del tipo de esquema, los requisitos sobre el agua pueden variar un poco. En este caso, existen 3 prerrequisitos a cumplir y el resto suma puntaje. Si el objetivo es obtener un mayor puntaje, entonces se debe cumplir casi toda la lista a cabalidad. 

 

Para satisfacer los requisitos de calidad y salubridad del agua, es necesario realizar un control y análisis de parámetros químicos, físicos y biológicos. Esto se debe llevar a cabo en todo el proceso del proyecto. Es decir, una vez culminada la construcción se debe llevar a cabo un control anual de algunos parámetros y establecer un plan contra la Legionela si fuese necesario. Además, se debe promover la ingesta de agua en zonas comunes, la protección contra humedades y moho, baños con sistemas de higiene mejorados, e implementar un plan de salubridad para sistemas de reutilización de agua no potable.

 

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del certificado WELL?

 

Los beneficios de contar con el certificado WELL para gestión del agua incluyen el control sobre la calidad del agua a lo largo de toda la vida útil de la edificación. Esto es especialmente sencillo en zonas con conexión a un sistema de abastecimiento de agua moderno, ya que no requiere de ningún tipo de tratamiento. Del mismo modo, el certificado ofrece una clara especificación de lo que se debe controlar y cómo se debe hacer, minimizando la interpretación y las dudas. 

 

Sin embargo, como mencionamos al inicio, el alcance de la certificación puede resultar confuso para algunos desarrolladores, sobre todo aquellos que no son expertos en la gestión del agua. Para esto existe el asesor WELL AP o una consultoría sostenible, que guiarán eficazmente en este proceso. Además, cada vez más desarrolladores desean obtener un certificado de sostenibilidad, como EDGE o LEED, así como uno de salud y bienestar, como el WELL, ya que son complementos perfectos.

 

Si deseas asesoría en la certificación WELL, contáctanos aquí.

Ana Lucía Granda Mávila

Especialista en Sostenibilidad y Bienestar | CEO de LEAF S.A.C. | Directora del GBC Pe | LEED AP BD+C | LEED Faculty | WELL AP | WELL Faculty | EDGE Auditor | EDGE Expert | EDGE Trainer | Miembro Task Force on Covid-19

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